Insomnio perenne
Pasan los días, pasan las horas y mientras los ojos se inyectan en sangre, los parpados se abultan incapaces de dormir, pasan los segundos, pasan los minutos, sueño con una cama, peor cuando caigo en ella sus frías sábanas me transportan a la ralidad inmisericorde de mi enfermedad ese insomnio que me domina. Me agota.
